¿Cómo cepillarle los dientes a tu perro?

La higiene dental es un hábito higiénico importante, tanto en el mundo humano como en el animal, para garantizar la limpieza y la salud de nuestro amigo de cuatro patas.

A diferencia de nosotros, los animales suelen tener que lidiar con alimentos, como la carne cruda, que contribuyen a la corrosión dentaria así como a la formación de placa y sarro que a su vez podrían provocar una serie de infecciones que podrían conducir, en el peor de los casos, a la pérdida de dientes, parte fundamental de la nutrición animal.

Familiarización

Al igual que los humanos, nuestros perros también necesitan saber qué les parece nuevo y deben confiar en ellos antes de aceptar cualquier práctica que les resulte inusual.

Por ello, además de las herramientas adecuadas, como un cepillo de dientes y pasta de dientes para perros, es necesario tener tiempo y paciencia, precisamente porque puede que no sea una práctica muy rápida durante las primeras veces.

En primer lugar, el perro debe familiarizarse con las herramientas en uso, para que huela o pruebe la pasta de dientes y un cepillo de dientes.

Al principio, puede ser útil rociar tu dedo con un poco de pasta de dientes, para que asocies el olor del maestro con esa nueva sustancia y le sea más fácil acercarse.

Este proceso le permitirá reconocerlos la próxima vez que le cepille los dientes y se acostumbrará a su gusto, que en muchos casos es el primer obstáculo para obtener la tranquilidad de su perro.

Esta forma de familiarización asegurará que tu Fido te permita entrar en su zona bucal con nuestro instrumento, sin miedo a un posible objeto extraño.

Lavar

Una vez finalizada la fase de conocimiento y tranquilizado al perro, empieza a poner un poco de pasta de dientes en el cepillo de dientes y luego limpia los caninos, que son los dientes más expuestos a la erosión, menos sensibles y por tanto más fáciles de higienizar.

Pues tu perro te permitirá entrar en los molares y premolares, con movimientos tanto de rotación como verticales, para permitir que las cerdas (preferiblemente inclinadas) del cepillo de dientes penetren en las grietas entre los dientes y eliminen la placa donde se ha formado.

Paredes internas

Otra parte que incluye la zona bucal del perro son las paredes internas y la lengua, estas de hecho nunca deben descuidarse, aunque en el acto de limpieza es bueno proceder con precaución, ya que nuestro perro podría irritarse, los movimientos a seguir. son siempre los mismos, pero aplicar demasiada fuerza podría resultar nada productivo.

Por último, proceder con los incisivos, que son los dientes más sensibles del perro, precisamente por ello es recomendable que se dejen últimos, para que evitemos molestar a nuestro amigo cuadrúpedo desde el principio y anulemos los efectos de la familiarización. fase.

Avisos y advertencias

Puede suceder que a pesar de la primera fase de conocimiento, tu perro coja las herramientas que vas a utilizar, a modo de juego y luego empiece a mordisquearlas por su cuenta, pero no dejándote libre acceso a la zona bucal, en ese caso intenta acaricia su rostro para que sienta el instinto de abrir la boca y luego intentarás empezar.

Si este método tampoco funciona, confía en cepillos de dientes especiales que actúan como juguete, cuyo propósito es divertir al perro mientras actúan en las partes bucales periféricas.

No olvides que esta práctica de limpieza debe repetirse al menos dos veces por semana, renovando las herramientas que utilizarás aproximadamente una vez al mes, siempre según el tipo de cepillo de dientes que vayas a comprar.

También es muy importante gratificar a tu Fido, con algunas golosinas y mimos, para que los asocies con la práctica de la higiene y no hagas más escándalos.

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