Caseta para perros: ¿cómo hacerla acogedora?

¿Tu querido amigo de cuatro patas no quiere entrar en la perrera que compraste con tantos sacrificios? No te preocupes: hay muchas razones por las que un perro puede desconfiar de un espacio cerrado con poca luz, desde el olfato hasta la incomodidad, etc. ¡En la guía de hoy veremos cómo hacer que la cama de tu perro sea acogedora!

Introducción.

Un perro no tiene el mismo concepto de » acoger » que tenemos los humanos, al contrario, es muy diferente. Para un perro es más que una cuestión de confianza : basta con que un olor, un espacio o una tela le parezcan extraños para evitar entrar en la perrera como si fuera un peligro de muerte. Por este motivo le corresponde al dueño intervenir en los aspectos cruciales que pueden molestar al perro y, sobre todo, hacerle entender que puede confiar. Veamos, uno a uno, cuáles pueden ser los factores que perturban a nuestro amigo de cuatro patas.

El olor.

Especialmente las jaulas para perros recién compradas tienden a tener un olor a plástico muy fuerte que incluso puede ser molesto para nosotros los humanos. Algunos fabricantes se esfuerzan por eliminar este efecto secundario de la producción en masa con perfumes especiales. Si  la perrera de nuestro amigo de 4 patas  tiene olores fuertes, debemos comprar un producto especial para cubrir este olor. Advertencia: no uses desodorantes y otros productos similares porque pueden empeorar la situación.

El calor.

La temperatura interior de la perrera puede ser un problema. El perro no entrará en su casa si la encuentra demasiado fría o demasiado caliente; lo mismo si estuviera húmedo. Por eso es importante no dejar la perrera al sol en verano y tratar de protegerla de las inclemencias del tiempo en otoño e invierno. La recirculación del aire también es fundamental: es necesario asegurar que la perrera siempre tenga una abertura por la que pueda entrar aire limpio para el perro.

El confort.

Los dueños de perros seguramente sabrán que a nuestros amigos de cuatro patas les gusta estar cómodos: su tendencia a apropiarse de sofás, sillones y cojines es un testimonio de ello. Por tanto, es un hecho que la cama de nuestro perro debe ser  cómoda; como hacerlo asi

El método más sencillo es trasladar cojines, mantas y otros elementos «muebles» que el perro ya le gusta dentro de la perrera; esto no solo aumentará la confianza del animal sino que también hará que el perro reconozca su olor.

En el peor de los casos, será necesario adquirir productos específicos para ser incluidos en la perrera. En este caso, resulta difícil ahorrar, pero puede elegir con cuidado: un buen dueño sabe lo que le gusta a su perro y puede comprar en consecuencia.

Algunos de los productos que recomendamos son:  cojines para perreras, mantas para perreras y pufs. Dependiendo del tamaño de la perrera y del tamaño del perro, será posible comprar diferentes productos.

Confianza.

Puede ser difícil para los perros confiar en un espacio cerrado y estrecho que nunca antes habían visto. En esta coyuntura, la relación con el dueño que debe «convencer» al animal de la seguridad de la nueva perrera se vuelve fundamental . Para ello existen varios “trucos” que se pueden utilizar: por ejemplo, puedes utilizar mantas, juguetes y otros objetos que huelan a perro o al dueño y ponerlos en la perrera. Otro método consiste en esperar pacientemente cerca de la perrera a que se acerque el perro y luego instarlo, sin obligarlo, a entrar en su casa.

En conclusión.

Te aconsejamos que observes a tu perro y comprendas por qué no quiere entrar en la perrera: tanto por comodidad como por el olfato existen muchos productos específicos que te ayudarán en tu negocio. Si, por el contrario, el problema era de confianza, todo depende de tu relación con el animal.

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